Tantos paros seguidos me parecen un abuso. Los chicos pierden la continuidad y creo que les fallamos a los padres". Las palabras de Patricia Bugge -maestra de cuarto grado- retumbaban en los pasillos vacíos del inmenso edificio de la Escuela Primaria Básica (EPB) N° 8 "Domingo Faustino Sarmiento" de La Plata. El tradicional bullicio infantil estaba ausente en este establecimiento de 700 alumnos de diagonal 74 y 56, a dos cuadras de la Catedral.
Bugge y otra docente fueron las únicas que decidieron dar clases en el primero de los dos días de paro previstos para esta semana por el Frente Gremial.
"A principio de año acordamos con las autoridades y los padres los contenidos mínimos a desarrollar durante el ciclo lectivo. Pedimos un libro de texto que cuesta 50 pesos y queremos terminar de ver los temas. Si siguen los paros no vamos a cumplir esos objetivos", fue la explicación de la educadora.
Es que en la escuela "Sarmiento" se perdieron nueve días de clases en los últimos dos meses. Antes de las vacaciones hubo un plan de lucha de los auxiliares (porteros y cocineros). Y la de ayer fue la tercera protesta de los docentes bonaerenses en tres semanas.
Bugge coincide con el reclamo salarial planteado por el Frente Gremial que pide un incremento cercano al 20% en los sueldos. Por eso, tiene previsto adherir hoy a la medida. "Para que no vengan los chicos y tengan que pasar el día en el colegio sin clases, les aviso a los padres por el cuaderno de comunicaciones que no voy a venir a dar clases", aclaró Bugge. Y considera que para continuar con la protesta "sería conveniente hacer un paro por semana, como máximo".
Alicia Lazca, directora del establecimiento aseguró que sólo se dieron clases en dos de las doce divisiones del turno tarde.
Fabián Debesa. LA PLATA. CORRESPONSALIA